A raíz de haber publicado la primera parte de este artículo, el día de hoy recibí varios comentarios con el mismo mensaje escritos por un tal Lucio Abel Cantoral o Raul Zabaleta (seguramente ninguno de los dos es su verdadero nombre) parte del comentario dice así <<A pesar de que ocultas tu nombre escondido en el anonimato, nosotros sabemos quien eres y que es “lo que te gusta”. Con tus ataques solapados estás ofendiendo a tu abuela, que consultaba espiritistas para saber en que prostíbulo andaba tu abuelo (si era donde la Locha, mamá Concha o en la línea; ofendes a tu mamá, que desesperadamente busca quien le haga una lectura del tarot para saber porque “naciste así de raro” (tu entiendes lo de raro, verdad?);>>

WOW!!! parece que puse el dedo en la llaga y me mandaron un ejército de trolles a comentar, a pesar de lo que puedan pensar, esta reacción va acorde a lo que esperaba, estoy presionando la pudrición de este cáncer y como es lógico los afectados se duelen y protestan y lanzan ataques desesperados, pues bien, déjame decirte Abel o Raul que la razón del anonimato esta bien establecida en mi consigna por si no te la has leído, creo que el mensaje es mucho más importante que el mensajero, o es que cuando recibes correspondencia (mensajes) le pides a tu cartero que se identifique? además los pseudónimos es una práctica común entre la gente que escribe, ahora lo que vos haces de usurpar nombres(porque seguramente ninguno de ellos es tuyo) es una verdadera cobardía. Ni mi abuela consultaba espiritistas ni mi abuelo era alcohólico ni visitaba prostíbulos (te fallaron los espíritus chocarreros jaja) te estás confundiendo de tipo, mi abuelo era un hombre cabal de los que no se esconden tras el alcohol, un hombre trabajador y de bien, mis dos abuelos lo eran fueron hombres que se forjaron su futuro y que no le confiaron su destino a las estrellas, y mi mamá a estas alturas le preguntas que es el tarot y no podrá responderte pues no sabe que es, a lo mejor le parecerá la marca de algún papel higiénico o algo similar. Respecto a lo de raro, pues que te diré, soy un tipo normal, seguramente me lo dices por rechazo a tu propia naturaleza deberías tratar ese complejo con un psicólogo.

